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Trabajo

23 de abril de 2021

Vamos a dedicar hoy unos minutos, dado que se acerca el día internacional del #trabajo a pensar en ese concepto.

Para aquellos lectores que no me conozcan advierto que mi tono suele ser claro, y siempre con un punto de humor y a veces cierta acidez, espero me lo permitas.

Todo lo que aquí se diga nace del interés por compartir, por aprender y desde la más absoluta humildad, ésta es mi opinión, que puede ser tan buena o mala como cualquier otro punto de vista.

TRABAJO, ¿Qué nos sugiere? ¿Qué prejuicios, ideas, imágenes y sentimientos nos aparecen sólo con mencionar esta palabra?

Vamos a realizar este viaje de lo objetivo a lo subjetivo, si os parece. Qué mejor manera de objetivar que ir a la “fuente”, ¿cómo define la RAE (Real Academia Española) el término “trabajo”, os invito a que lo miréis… por hacerlo fácil os pongo algunas de sus acepciones que sin duda os sorprenderán (al menos a mí me pasó la primera vez que hice este ejercicio de búsqueda)

Definición:

1.- Acción y efecto de trabajar…

7.- Lugar donde se trabaja

8.- Dificultad, impedimento o perjuicio

9.- Penalidad, molestia, tormento, suceso infeliz.

¿Cómo lo veis? Interesante, y que abre un debate que me gustaría hoy compartir con las personas que estáis leyendo esto.

El punto 7: Lugar donde se trabaja; que era muy claro hasta 2019, quizá a partir de marzo 2020 debería ser revisado, no sé si por la RAE pero sí claramente por todas las empresas, los departamentos de RRHH, sus líderes y cualquier profesional que se precie. Trabajo (para mi) no es un espacio, un lugar, ni oficina ni casa ni coworking, es una tarea, una responsabilidad, un compromiso, una aportación de valor, un poner en marcha tus conocimientos, habilidades, actitudes, y motivación para la resolución de un problema, para la satisfacción de las necesidades de un cliente, para conseguir los objetivos propios, del equipo, del departamento, para desafiarnos en nuestros sueños, metas, o tareas…

No es un edificio espectacular, o ahora el salón de tu casa, o la cocina o el cuarto de los niños si están en el cole, NO es un espacio. Ahora, bien es cierto, que eso sucede con cierto tipo de empleos que permiten el desarrollo de su actividad en casa. ¡Otro gran descubrimiento de este año! tanto que se escuchaba por los pasillos a ver si nos dejan trabajar más desde casa… vaya! Se nos ha ido de las manos, jaja. Empieza a haber muchos estudios en los que los empleados quieren volver a las oficinas (lugar tradicional de trabajo) porque como muchas veces nos pasa a los seres humanos, no valoramos lo que tenemos o teníamos hasta que lo perdemos (pero eso da para un libro entero). En esto también deberíamos ser conscientes y ampliar este foco al espacio de algunos empleos: el supermercado donde trabajas en caja o repones, el autobús o coche en el que nos llevas y traes por la ciudad o el camión que nos provee de alimentos y nos trae nuestras “compritas impulsivas” a casa.

Si os parece avanzamos a los puntos 8 y 9: Dificultad, impedimento o perjuicio, penalidad, molestia, tormento, suceso infeliz… yo no sé qué se os mueve ahora por dentro, pero reconozco que la primera vez que lo leí tuve dos sensaciones paradójicas que me gustaría compartir contigo. La primera un escalofrío y la segunda una certeza anclada en nuestros genes. Me explico. Yo soy una de esas personas afortunadas que trabaja en lo que le gusta, y como dicen esas frases motivadoras: si haces lo que te gusta, no tendrás que trabajar nunca. Bueno, no voy a entrar a valorar lo naif de ese comentario, lo que sí es cierto, desde mi vivencia, es que no tiene nada que ver si haces algo que te gusta y en el entorno y con las personas adecuadas, tu día a día es totalmente diferente, aunque haya aspectos del mismo que no te gusten o te incomoden.

La segunda fue un flash interior que decía: “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, el peso de nuestra cultura judeocristiana en este aspecto es muy claro, y al margen de tus creencias personales, se ha trasmitido de generación en generación por los siglos de los siglos. ¿Crees que también te ha afectado a ti? ¿Habías pensado en ello? Sé honesto contigo mismo, contigo misma al responder a esta pregunta típica: ¿qué es lo primero que harías si te tocase la lotería? (algo como 2 millones de euros) el 99% de la gente diría dejar de trabajar (perdón por lo poco científico del dato pero podéis hacer la encuesta alrededor y como mucho bajáis al 95%, te lo garantizo).

Este prejuicio, imagen negativa se ha trasmitido de padres a hijos, en muchos casos, de forma inconsciente, me refiero no a voluntad de los progenitores, ni con intención de malmeter, o de generar una influencia negativa ante el mundo laboral. Pero esos comentarios diarios y negativos al llegar a casa sobre nuestro día a día, condiciones, jefes, compañeros, etc, ese ejercicio diario de queja, no han ayudado a generar una imagen positiva en la mayoría de los casos.

¿Qué referente somos para las siguientes generaciones? Cuando hablas con los #millennials y especialmente los #centenials, te dicen abiertamente es que yo no quiero vivir como mis padres (toma ya, si llevas viviendo DE ellos gracias al esfuerzo que hacen,…, en fin no voy a entrar ahí, tentador pero hoy no).

¿Cómo van a entender ese otro refrán sobre que el trabajo dignifica? Creo que es un tema de léxico (nada banal como siempre) pero yo creo que la frase tendría que ser reformulada como el trabajo te permite crecer, desarrollarte, ser creativo, expresar todo tu potencial, o algo así, que eso luego te dignifica pues no sé, yo creo que nacemos ya dignos pero bueno que me vuelvo a liar.

Y además ahora no es que les contemos en qué trabajamos o a qué dedicamos tantas horas y energía tantos días a la semana, es que con el mal llamado teletrabajo nos han visto 24×7, y a veces se les ha hecho aún más extraño entender qué hacemos. Sólo hay que pensar en todos los memes, TikTok u otros recursos llenos de humor y crítica en los que nos hemos visto muy pero que muy reflejados.

Como siempre creo que hay que mirar el lado positivo, también esta pandemia en torno al trabajo ha hecho reflexionar a mucha gente sobre qué quiere hacer realmente en su vida, a qué se quiere dedicar, y conozco casos de lo más innovador, valiente y profundo, así que siempre hay tiempo, siempre hay oportunidades, no es un tema de en qué trabajas ni de qué edad tienes, sino qué valor aportas, qué te hace feliz, en qué eres bueno o quieres serlo y si además te permite cumplir tus objetivos, sueños y vivir de ello, mejor que mejor.

Gracias por haberme acompañado en este viaje de lo objetivo a lo subjetivo en la reflexión sobre el trabajo y espero que te haya aportado algo, quizá preguntas, quizá respuestas… tienes toda la vida por delante, HAZ LO QUE AMAS.

 

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