Algunas empresas utilizan las acciones en materia de Sostenibilidad como una oportunidad, no para mejorar sus prácticas, sino más bien como un lavado de imagen. Es lo que se conoce como “Greenwashing”, ¿habías oído hablar de este fenómeno?
Podemos definir el Greenwashing como una herramienta “black hat” dentro del Marketing, por el que se crea la ilusión ante la opinión pública de que una empresa está cumpliendo con determinadas políticas de Sostenibilidad cuando en realidad no lo está haciendo. Con ello, esas empresas tratan de sacar ventaja y posicionarse en la mente del consumidor o del decisor como “empresa verde”.
En realidad el Greenwashing es una estafa, un timo, un fraude que merece ser combatido por los distintos sectores y mercados, pues puede derivar en serios perjuicios y pérdidas para empresas que sí están llevando a cabo políticas serias de transformación ecológica. Pero, la cuestión es, ¿cómo identificar esta mala praxis?
A continuación identificamos tres fórmulas (que sin ser mágicas) te van a ayudar a identificar el Greenwashing:
- Restando atención a los envases de los productos. Ojo con palabras como “sostenible”, “ecológico”, “green” o “natural”. Lo mismo ocurre con el uso abusivo del color verde, que se asocia con la Sostenibilidad. Las empresas irresponsables socialmente lo utilizan a menudo para dar la ilusión de que un producto es respetuoso con el medio ambiente.
- Prestando atención a la composición de los productos que consumes. Es conveniente prestar atención a los componentes de los productos que consumimos. Una práctica habitual es que la publicidad se centre solo en uno, cuando no todos cumplirían con las buenas prácticas sostenibles.
- Informarte sobre el etiquetado ecológico para saber interpretarlo correctamente. Debemos conocer las principales, que gozan del reconocimiento de un determinado sector, y son otorgadas por terceros. Cuidado con que la empresa cree las suyas propias.
La Sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer a las necesidades de las generaciones futuras, al mismo tiempo que se garantiza un equilibrio entre el crecimiento de la economía, el respeto al medioambiente y el bienestar social. Y esto es una cosa muy seria.
Pero para las empresas la Sostenibilidad es también una oportunidad magnífica para hacer las cosas bien. Y de hecho, son muchísimas más las empresas que han visto en ella la ocasión perfecta para mejorar realmente sus prácticas y productos y servicios; y de hecho, ya lo están haciendo.
Esperemos también que muchas más se unan en un futuro próximo a ellas y abandonen viejos paradigmas más relacionados con la picaresca que con otra cosa; pues como dijo Gary Sherman Snyder, poeta y activista estadounidense, “la naturaleza no es un lugar para visitar. Es el hogar”.
